miércoles, 12 de enero de 2011

ESTO, NO TANTO


Lo que me hacía sentir incómodo en el coaching era la parte conductivista de la disciplina. En general, la mayoría de escuelas de coaching proponen que se clarifique muy bien cuál es el objetivo del coaching y cuánto durará el proceso. Así mismo, los coach expertos recomiendan que cada sesión acabe con una tarea para el coachee. A mí, tanta estructura, tanto plazo, tanta disciplina, me traía de cráneo. Reconozco que es un buen método para fijar las acciones que han de llevar a la conducta esperada, pero también hay otros métodos igual de buenos. A medida que iba adquiriendo experiencia me sentí con confianza para liberarme de los clichés iniciales y aportar técnicas de otros campos o de mi propia cosecha. Con el tiempo observé entusiasmado que, a pesar de mi poca ortodoxia, la eficacia del proceso seguía intacta.

Son maneras de hacer. Y creo que cada uno debe elegir aquella con la que se sienta más identificado. Por eso me he ‘desetiquetado’ como coach, porque si bien vengo de este mundo y me identifico con algunas de sus interpretaciones, hoy por hoy creo firmemente que para ‘mover’ a las personas no basta con centrarse en la acción sino en la emoción. Y, sobre todo, en la propia emoción, antes que la de la persona que viene a la conversación.

6 comentarios:

Caba Robletto dijo...

Francesc, muy razonable la decisión del "desetiquetado". Es como bien comentas, fruto de tu propia cosecha y además te convierte en innovador, si me apuras hasta podrias crear un nuevo ´"Logo" (sencillo, compuesto, para identifucarte.

El tiempo, perfilara la respuesta no te quepa duda, paciencia.

No estoy de acuerdo cuando dices: Copio de tu escrito: ... a pesar de mi poca ortodoxia, si bien lo desmontas con la siguiente frase: eficacia del proceso sequia intacta.

Esto es importante, Francesc

Un abrazo (Mr.) Ramón.

Anónimo dijo...

Hola Francesc,estic molt d'acord en que l'emoció és el que ens mou de forma més profunda.
Felicitats pel blog!!
Transmets una energia super positiva i unes reflexions molt interessants.
Una abraçada,

Lídia

Francesc Granja dijo...

Ramón, de momento mi nuevo logo es 'hablacadabra', la magia de una conversación genuina. Estoy totalmente de acuerdo con la facultad que tiene el tiempo para darnos la respuesta más sabia.

Francesc Granja dijo...

Lídia, gràcies per la visita i pel comentari.

Olga dijo...

Realmente creo que las emociones, marcan nuestro futuro, en mi caso, cuando esas emociones han sido positivas, sería capaz de comerme el mundo, en cambio cuando las emociones no son positivas, parece que el mero hecho de levantarse, es un gran esfuerzo. El problema aparece cuando esas emociones negativas están ahí demasiado tiempo enquistadas.
Acaban afectando a la salud, al trabajo, a todo.
Gracias por este blog, actua como un bálsamo.
Olga

Francesc Granja dijo...

Olga, no sabes cómo me alegra lo que dices en relación al blog. Mi opinión sobre las emociones negativas es que éstas son como la fiebre. De la misma manera que la fiebre es un síntoma de que hay algo en nuestro cuerpo que no va bien, las emociones negativas son un indicador de que hay un desajuste en nuestra vida, es decir, que hay algo de lo que hacemos que no nos corresponde.